El 17 y 18 de marzo se ha celebrado en Bruselas el foro anual del gran programa europeo de I+D+I de la aviación comercial (CAAF 2026)

La aviación no se encuentra simplemente ante un cambio de ciclo; se enfrenta a un cambio disruptivo en todo el mundo y particularmente en nuestro continente en donde nos estamos jugando mantener el liderazgo europeo en la asegunda mitad de este siglo. El dilema es dramático: ¿cómo satisfacer una demanda global de conectividad sin precedentes mientras se descarboniza un sector entero a contrarreloj? Clean Aviation es el proyecto europeo que apoya esta transformación. El foro que se celebra anualmente es una oportunidad de conocer la evolución de los distintos proyectos financiados en el programa y para crear un encuentro de toda la industria europea. El de este año, además, ha servido para conocer las iniciativas que se están tomando en el marco de la negociación del nuevo marco presupuestario europeo (MMF) y el apoyo de la Comisión Europea y Parlamento Europeo.

  1. Los «Magic Three»: El nuevo orden estratégico

Para Akel Krein, Director Ejecutivo de Clean Aviation, los ejes que deben marcar la estrategia aeronáutica son tres (“The Magic Three”)

  • Competitividad
  • Sostenibilidad
  • Soberanía tecnológica

La competitividad porque hay que serlo para mantener un 50% de cuota de mercado. El sector tiene un gran impacto a nivel europeo, con una facturación de 129.1 B€, de los que exporta más del 84%, generando más de 400.000 empleos directos con un crecimiento anual del 6% en la facturación, continuando la tendencia tras la crisis de la pandemia. Europa es líder en la aviación comercial y debe mantenerse así.

Uno de los factores críticos para mantener ese liderazgo es la sostenibilidad. Reducir las emisiones de CO2 a 0 en el 2050 es el gran compromiso del sector, lo que representa un gran desafío tecnológico e industrial.

En un tablero geopolítico fracturado por la inestabilidad en las cadenas de suministro y el acceso a materias primas críticas (como las tierras raras), la Soberanía Tecnológica es hoy un imperativo de seguridad nacional. Europa necesita que cada euro invertido no solo limpie el cielo, sino que blinde la propiedad intelectual y el tejido industrial frente a competidores externos.

  1. La era disruptiva

Con el compromiso a 2050, la aviación necesita más que mejoras incrementales. Los objetivos que se están marcando en los proyectos financiados por Clean Aviation son reducir el consumo de combustible un 30% en 2030 con respecto a la tecnología de 2020, alcanzado un grado de maduración TRL6 en 2030 para poder implantarse en la próxima generación de aeronaves.

Para conseguir estos objetivos se está trabajando con diferentes tecnologías

  • Open Rotor (con retos en ruido e integración con la aeronave)
  • Ultra Fan.(de gran tamaño, reto de integración con la aeronave)
  • Propulsión por hidrógeno (muchos retos en almacenaje, gestión térmica)
  • Hibridación y propulsión eléctrica (gestión de la propulsión)
  • Baterías eléctricas (no sólo densidad energética, también la potencia específica)
  • Fuel Cells
  • Motores eléctricos
  • Gestión térmica
  • Almacenamiento criogénico
  • Nuevas aeronaves con los cambios de configuración y estructurales que alberguen las nuevas plantas propulsoras

La solución óptima será una combinación de estas tecnologías que se están desarrollando en este programa

  1. El «Valle de la Muerte»: De la invención al producto real

Europa es una potencia en investigación básica, pero el desafío histórico es convertir el laboratorio en mercado. Esta idea se repitió muchas veces durante el foro. Los representantes de la Comisión y Parlamento Europeos (Comisarios Zaharieva (R&D), Tzitzikostas (Tranporte) y diputado Ehler iliustraron el apoyo institucional al sector no sólo a la tecnología sino al desarrollo industrial y, en particular, al despliegue de SAF así como eSAF

Hay diversos instrumentos para salvar el tránsito de la investigación al producto y de cara a la continuidad de Clean Aviation (o similar) en el nuevo programa marco, hay instrumentos como Moonshot que permitan una continuidad en el PPP que suceda al actual Clean Aviation.

Diversos ponentes señalaron también que las nuevas iniciativas en defensa ofrecen una oportunidad de madurar tecnologías en TRLs bajos porque muchas de estas tecnologías aeronáuticas son duales.

  1. La competitividad. No sólo inventos sino despliegue industrial

Nikhil Sachdeva, Head of Centre for Aerospace & Aviation Sustainability de Rolland Berger se mostró de acuerdo con la posición actual de EU como líder del mercado, pero presentó las brechas tecnológicas e industriales a las que se enfrenta teniendo en cuenta los movimientos de los competidores en USA, China y Rusia. Identificó estas brechas de desarrollos en baterías, LLM, robótica.

Y presentó una opinión pragmática: llegar a TRL9 requiere un gran esfuerzo con inversiones de un orden de magnitud superior a las que estamos considerando para los programas de I+D+I. Para llegar a esa madurez se requiere una gran visibilidad de la demanda, un enorme respaldo financiero para poder escalar a la fabricación y una regulación flexible para ayudar a la exportación.

Concluyendo con las siguientes ideas:

  • Hay que reducir la fragmentación del mercado europeo
  • Hay que tener una visión a largo plazo, con apuestas ambiciosas
  • Se debe facilitar la inversión en nuevas plantas y la introducción de nuevos productos en el mercado
  • Practicar un proteccionismo selectivo (dificultar la toma de control de empresas europeas y favorecer la compra de productos europeos)

Conclusión: Un horizonte de decisiones valientes

El CAAF 2026 cierra con un mensaje de urgencia hay que mantener el liderazgo europeo fomentando el paso de los desarrollos tecnológicos e imnventos a productos finales.

Llegar a TRL9 exigirá in compromiso financiero aún mayor, menos fragmentación y más apuestas masivas. El sector sugiere ir hacia un «proteccionismo selectivo» diseñado para blindar la propiedad intelectual europea frente a adquisiciones hostiles y favorecer la adopción de productos nacidos en el continente.

Europa posee el talento y la tecnología, pero el liderazgo del mañana no es gratuito. La pregunta para los gobiernos, los mercados y la sociedad es directa: ¿Estamos dispuestos a pagar el precio de la Soberanía Tecnológica y la Sostenibilidad para seguir siendo los dueños de nuestro propio cielo? La respuesta definirá el mapa del mundo en 2050.