¿Cómo se preparan las ciudades para aprovechar las oportunidades que ofrecerá la movilidad aérea urbana? Los desarrollos tecnológicos y regulatorios van a permitir en un futuro próximo la operación de vehículos aéreos no tripulados en entornos urbanos. ¿Cómo afectará al sistema de transporte urbano en cada ciudad? ¿El desarrollo urbanístico de las ciudades deberá tener en cuenta estos vehículos?

Para hacer frente a este reto, el Ayuntamiento de Madrid constituyó en enero de 2024 la Comisión Municipal de Movilidad Aérea estructurada en seis grupos de trabajo (Normativa, Seguridad, Operaciones, Infraestructuras, Medio Ambiente y Ciudadanía y Operadores económicos) que ha culminado con el Libro Blanco de la Movilidad Aérea de Madrid que se ha presentado el 20 de Octubre. Este documento presenta una visión estratégica para posicionar a la ciudad como un referente europeo en este ámbito.

La Movilidad Aérea Urbana es un proceso inexorable, impulsado por los avances tecnológicos en los sistemas aéreos, la digitalización del espacio aéreo y la necesidad de descongestionar los entornos urbanos de forma sostenible. La estrategia se enmarca en el concepto de Innovative Air Mobility (IAM), que prioriza una integración ordenada, segura y sostenible al servicio de la ciudadanía.

Para preparar a las ciudades para aprovechar la movilidad aérea se deben considerar varios pilares:

  • las aeronaves propiamente dichas (UAV), desde las pequeñas (<10kg), para transporte de paquetería hasta las más grandes (> 500kg), para el transporte de personas (aerotaxis), con especial énfasis en los vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL)
  • las infraestructuras que permitan su operación, como vertipuertos, «dronepads» o sistemas «dron-in-a-box»
  • las infraestructuras de apoyo, como sistemas de comunicaciones, navegación, meteorología y ciberseguridad
  • los sistemas de tráfico aéreo (U-space) que permitirán la convivencia automatizada y segura de aeronaves tripuladas y no tripuladas en un entorno urbano.

El marco regulatorio está en plena consolidación a nivel europeo y nacional. Los reglamentos UE 2019/947 y 2021/664 establecen las bases para las operaciones UAS y el despliegue de U-space, mientras que el Real Decreto 517/2024 habilita normativamente los corredores aéreos urbanos en España. Las administraciones locales y autonómicas desempeñan un rol crucial para preparar el urbanismo, la movilidad local y la gestión de la infraestructura, haciendo indispensable una colaboración multinivel.

La hoja de ruta establecida en el Libro Blanco establece tres fases para abordar esta movilidad:

  • Corto Plazo (2026 a 2028), con la elaboración de una ordenanza municipal, la promoción de proyectos piloto en entornos controlados y el fortalecimiento de la capacidad de supervisión
  • Medio Plazo (2029 a 2031): Despliegue operativo y tecnológico, con la implementación de sistema U-space, la planificación de una red inicial de vertipuertos y el refuerzo de la colaboración con el tejido empresarial, centros de investigación y la academia.
  • Largo Plazo (2032 en adelante): Maduración del ecosistema, con la integración de aeronaves tripuladas, corredores aéreos estables, infraestructuras interurbanas y la integración de este transporte con los sistemas terrestres.